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2010-01-14

Cinco preguntas para estatistas keynesianos (progres y conservadores por igual)

De ( http://www.pbs.org/nbr/blog/2009/12/five_questions_for_a_keynesian.html ) dejo cinco pregruntas para los intervencionistas neokeynesianos, lo traduzco a español para que los vagos no tengan excusas:

1. ¿Por qué pensaba Keynes que ahorrar era malo si cuando la gente ahorra a través de bancos y cajas le dan control sobre estos recursos al sistema bancario, que lo prestarán para crear capital y empleo?

Nota personal: La situación en España es peor, pues con impuestos no se ahorra y encima los bancos dedican la liquidez de los pocos que ahorramos en comprar deuda pública.

2. ¿Cómo puede el gasto público crear trabajos y riqueza si los recursos que el gobierno gasta deben venir al final del sector privado, a través de impuestos o reducción de crédito al público debido a la inundación de deuda pública (o inflación), si además el sector privado lo hubiese gastado en consumo directamente o en inversión a traves del ahorro de todas maneras?

Nota personal: Y como veremos después, además gastado más sabiamente.

3. ¿Si uno de los problemas de la burbuja inmobiliaria era que se pusieron demasiados recursos en bienes inmobiliarios y su financiación, cómo puede un plan de gasto público de un gobierno Keynesiano saber dónde debería haber ido ese gasto?

Nota personal: En España es todavía peor, puesto que es plan de gasto público es precisamente ... ¡En construcción!

4. Keynes siempre hablaba de la importancia de la incertidumbre sobre el futuro y de que eso dificultaba las acciones de los inversores privados y la conexión entre ahorro e inversión. ¿Por qué esa misma incertidumbre no impide a los gobiernos saber exactamente cuánto y dónde debe gastar en una recesión, especialmente porque los mercados tienen precios y beneficios como señales de ayuda para las inversores en sus inversiones frente a la incertidumbre mientras los burócratas gubernamentales no tienen señales similares?

Nota personal: En españa, viendo la formación de los gobernantes actuales, es evidente que ni aunque tuvieran esas señales acertarían.

5. Teniendo en cuenta el importantísimo papel que la intervención gubernamental tuvo causando la actual recesión, de la política monetaria expansiva de los bancos centrales a bancos semipúblicos como Fannie y Freddie a la equivocada regulación urbanística y bancaria ¿Por qué deberíamos creer que los mismos gobernantes van a saber ahora cómo resolverlo?

Nota personal: En España podemos hablar del BCE y de las Cajas de Ahorro, donde además del dinero arriesgado en hipotecas ninja debemos sumar la tremenda carga de corrupción urbanistica que añade la reglamentación de suelo y vivienda protegida.

Todo esto sin hablar de la crisis superpuesta que tenemos en España, una crisis de productividad que sin boom ni liquidez nos está retornando a 1996.

2006-10-09

Socialismo, gobierno limitado, anarquía y biquinis

La mayoría de los socialismos asumen implícitamente un acuerdo unánime en las metas. Todo el mundo trabaja para la gloria de la nación, el bien común o cualquier otro objetivo, y todo el mundo está de acuerdo, al menos en algún sentido, en lo que esas metas significan. El problema económico, definido tradicionalmente como el problema de asignar recursos limitados a distintos fines, no existe; la economía se reduce al problema "técnico" de cómo usar mejor los recursos disponibles para conseguir ese fin común.

Sin embargo, la organización de una sociedad capitalista asume implícitamente que distintas personas buscan distintos fines y que las instituciones de la sociedad deben permitir esa diferencia.

Esta es una de los argumentos detrás de la pretensión socialista de que el capitalismo fomenta la competición mientras que el socialismo fomenta la cooperación; es una de las razones por las que el socialismo parece, de un modo abstracto, un sistema tan atractivo. Si todos tenemos findes distintos, estaremos, en cierto sentido, en conflicto entre nosotros; cada uno de nosotros desea usar los limitados recursos para sus propios fines. La institución de la propiedad privada permite que exista cooperación dentro de esa competición; comerciamos entre nosotros para que cada uno pueda usar sus recursos del modo que mejor convenga para sus fines, pero el fundamental conflicto de intereses permanece. ¿Significa esto que el socialismo es mejor? No más que el deseo de tiempo soleado obligara a las mujeres a llevar siempre biquini o a prohibir que los hombres lleven paraguas.

Existe una diferencia entre lo que unas instituciones permiten y lo que obligan. Si en una sociedad capitalista todo el mundo estuviera convencido de la bondad de un objetivo común no hay nada en las estructuras de las instituciones capitalistas que les impidera cooperar para conseguirlo. El capitalismo permite el conflicto de intereses; pero no es obligatorio.

El socialismo no lo permite. Esto no significa todo el mundo vaya a coincidir instatáneamente en sus fines si montáramos instituciones socialistas. Este experimento ya se ha probado y la gente no coincidió. Esto significa más bien que una sociedad socialista solo funciona si todo el mundo tiene las mismas metas. Si no es así el sistema de desmoronará o, peor aún, se convertirá, tal como le sucedió a la Unión Soviética, en una monstruosa parodia de los ideales socialistas.

Este experimento se ha hecho varias veces a escala más modesta en los Estado Unidos. Las comunas que han sobrevivido lo han hecho porque empezaron con un objetivo común, ya fuera este aportado por una religión firme o un líder carismático. Las que fracasaron no tenían ese fin común.

He encontrado exáctamente el mismo error entre los liberales que prefieren un gobierno limitado por encima del anarco-capitalismo. Un gobierno limitado, dicen, puede garantizar una justicia uniforme basada en principios objetivos. En el anarco-capitalismo las leyes varían de un lugar a otro y de una persona a otra, de acuerdo con los deseos irracionales y creencias de los distintos clientes de las distintas agencias de protección e intermediación.

Este argumento asume que el gobierno limitado ha sido montado por una población que mayoritaria o unánimemente creen en los mismos principios legales. Pero bajo las condiciones iniciales de dicha población, el anarco-capitalismo producirá exáctamente la misma ley uniforme y justa; no habría mercado para ninguna otra. Del mismo modo que el capitalismo puede acomodarse a la diversidad de los fines personales, el anarco-capitalismo puede acomodarse a una diversidad de opiniones personales sobre la justicia.

Una sociedad objetivista ideal con un gobierno limitado es superior a una sociedad anarco-capitalista en justamente el mismo sentido en el que una sociedad socialista ideal es superior a una sociedad capitalista. El socialismo funciona mejor con gente perfecta de lo que lo hace el capitalismo con gente imperfecta; un gobierno limitado funciona mejor con gente perfecta de lo que lo hace el anarco-capitalismo con gente imperfecta. Tambien es mejor llevar un biquini cuando brilla el sol que un abrigo cuando llueve. Pero no hay razón para no llevar un paraguas.